Los lugares donde la historia marítima de España sigue viva: ciudades portuarias que aún conservan la planta del siglo XVIII, faros que guiaron las flotas y fortalezas que defendieron el imperio.
Estos enclaves no son museos al aire libre. Son puertos vivos donde las murallas, las atarazanas y los barrios marineros conservan la memoria de las flotas que partieron hacia América y Asia.
Fundada hacia el 1100 a.C. por los fenicios, es el puerto más antiguo de Europa Occidental en uso continuo. Su casco amurallado conserva la planta del siglo XVIII cuando era la puerta de entrada de la plata americana.
Las Atarazanas Reales del siglo XIII siguen en pie. Fue el puerto que abasteció las galeras de Lepanto y el comercio con Nápoles, Sicilia y el Levante. El barrio de la Ribera y el Born conservan la memoria marinera.
Fortaleza del siglo XIII construida sobre un antiguo templo romano. Fue testigo de la partida de Colón en su segundo viaje y de numerosas flotas de Indias. Sus murallas y capilla gótica conservan la memoria de la defensa del Guadalete.
Escenario de la batalla naval más famosa de la historia moderna (21 de octubre de 1805). Hoy es un espacio natural protegido con faro, dunas vírgenes y centro de interpretación. Los senderos costeros permiten recorrer el lugar donde se decidió el destino naval de Europa.
Fortalezas, torres y astilleros que controlaron el tráfico marítimo durante siglos y que hoy se pueden visitar.
Antigua torre de vigilancia del puerto fluvial de Sevilla. Durante siglos controló el tráfico de las flotas de Indias que remontaban el Guadalquivir. Hoy alberga un pequeño museo naval con maquetas y documentos.
Uno de los astilleros militares más antiguos de Europa en funcionamiento. Su recinto histórico alberga el Museo Naval y la réplica del submarino Peral. Las dársenas y los diques secos del siglo XVIII siguen visibles.
El legendario "fin del mundo" para los antiguos. Durante siglos fue punto de referencia para los navegantes españoles que cruzaban el Atlántico. El faro actual data del siglo XIX, pero el promontorio conserva la memoria de los templos romanos y medievales.
Construido en el siglo XVIII por orden de Felipe V como base naval moderna. Su ciudad y su arsenal fueron planificados según criterios ilustrados. Es uno de los ejemplos más completos de arquitectura naval del período borbónico.
Principales puertos y sitios costeros con importancia histórica. Las rutas que conectaron el mundo nacieron y regresaron a estos lugares.